Cuando el tiempo no acompaña, nosotros hagamos manualidades.

Esta tarde ha venido a casa del Iván, y cargado de palos de madera, barro y colores nos ha animado a hacer manualidades .

La que se presentaba como una tarde más, se ha convertido en una tarde muy especial, llena de risas y de retos.

Hemos conseguido apreciar el silencio, trabajar la psicomotricidad fina, compartir materiales entre  nosotros y el hecho de poder tocar, jugar y ver que modelando el barro , podríamos crear  todo aquello que  se nos pasaba por la cabeza, ha sido una experiencia muy genial.